Amaya Suberviola, ganadora del 40.º Premio BMW de Pintura, comparte su proceso creativo en la obra ST25061 (Coger una pestaña con los dedos). La artista destaca la importancia de los accidentes en su trabajo, donde cada decisión y error pueden enriquecer la pintura. A través de un enfoque que combina bocetos y simulaciones digitales, Suberviola transforma lo inesperado en parte integral de su arte. Su historia refleja cómo una pequeña huella puede dar lugar a una obra premiada, mostrando que el arte es un viaje lleno de exploración y descubrimiento. Para más detalles sobre su proceso creativo, visita el enlace.
Una brocha suelta varios pelos sobre el lienzo, un momento que se convierte en parte del proceso creativo de la artista Amaya Suberviola. En un giro inesperado, decide recogerlos con los dedos en lugar de retirarlos con una cuchilla, dejando una huella que, lejos de ser corregida, es observada y finalmente conservada. Este gesto da origen a la obra titulada ST25061 (Coger una pestaña con los dedos), con la que Suberviola fue galardonada con el 40.º Premio BMW de Pintura.
La artista suele identificar sus obras mediante las iniciales ST, que significan "Sin Título", seguidas del año y el número de la pieza. Sin embargo, en esta ocasión decidió incluir un subtítulo que refleja la conexión emocional tras el accidente artístico. Esta historia ilustra cómo lo inesperado puede transformarse en un elemento significativo dentro del proceso creativo.
ST25061 tiene sus raíces en otra obra anterior, ST25003, creada sobre papel. La práctica habitual de Suberviola incluye recuperar trabajos previos para darles continuidad y explorar nuevas ideas. Para iniciar una nueva pintura, busca escenas que despierten su deseo de capturarlas; ya sea por la interacción entre formas, colores o imágenes encontradas.
A medida que la obra se desarrolla en el lienzo, cada decisión responde a las anteriores. La artista explica: “Cada paso es un plan, un remiendo del anterior”. Este proceso no siempre resulta satisfactorio desde el inicio; muchas veces requiere ajustes y nuevas decisiones que pueden transformar la composición original.
Suberviola utiliza una analogía para describir su método: imagina una planta crecida torcidamente debido a una gotera en casa. Para enderezarla, recurre a un tenedor y un pendiente como soporte improvisado. Aunque estos elementos parecen inusuales juntos, cumplen una función necesaria durante el proceso creativo.
“Mi cuadro sería algo parecido a una planta con un tenedor y un pendiente”, afirma la artista. Así entiende su trabajo: no como una serie de acciones independientes, sino como respuestas encadenadas donde cada sesión dialoga con la anterior. El resultado puede ser exitoso o fallido, pero incluso los errores pueden abrir nuevas posibilidades.
Cada vez que surge un resultado inesperado, Suberviola se toma un momento para evaluar si aporta algo al conjunto de la obra. A veces, lo imprevisto puede indicar una dirección más fructífera que la planeada inicialmente; otras veces, debe ser descartado. Sin embargo, estos accidentes son parte integral del plan general y surgen mientras trabaja en otras acciones.
Un ejemplo claro es el pelo de brocha que llevó al título de ST25061. Aunque no fue buscado deliberadamente, encontró su lugar tras la decisión consciente de conservarlo.
La construcción de sus cuadros va más allá del trabajo directo sobre el lienzo. Suberviola emplea cuadernos para investigar composiciones y relaciones entre colores y también utiliza herramientas digitales como Photoshop para simular diferentes enfoques antes de plasmarlos en su obra final.
No busca reproducir estéticamente el entorno digital; más bien incorpora algunas técnicas para construir y modificar imágenes. A diferencia del mundo digital donde los procesos suelen quedar ocultos tras el resultado final, en pintura se preserva la memoria del trabajo realizado.
Recibir el 40.º Premio BMW de Pintura ha sido visto por Amaya Suberviola como una forma de reconocimiento a su dedicación artística. Lo describe como una “recarga de energía”, aunque prefiere reflexionar sobre su impacto futuro con calma.
La trayectoria detrás de ST25061 revela que no siempre hay un camino lineal hacia el éxito; involucra múltiples etapas desde bocetos hasta correcciones e imprevistos. A menudo, todo puede comenzar con algo tan sencillo como un pelo perdido sobre el lienzo.
Amaya Suberviola es la artista que ganó el 40.º Premio BMW de Pintura con su obra titulada "ST25061 (Coger una pestaña con los dedos)". Su trabajo se caracteriza por un enfoque creativo que incluye la aceptación de lo inesperado en su proceso artístico.
La obra "ST25061" fue inspirada por un accidente durante el proceso de pintura, donde un pelo de brocha dejó una huella en el lienzo. En lugar de corregirlo, Suberviola decidió conservarlo, lo que le llevó a reflexionar sobre el significado de ese gesto.
Suberviola describe su proceso creativo como una serie de decisiones interconectadas, donde cada acción responde a la anterior. Considera que los accidentes pueden ser oportunidades para explorar nuevas direcciones en su arte.
Para Suberviola, recibir el premio representa una forma de reconocimiento y celebración de su compromiso con el arte. Lo considera una "recarga de energía", aunque aún no está segura del impacto que tendrá en su carrera futura.
Suberviola emplea herramientas digitales como Photoshop para experimentar con composiciones y colores antes de trasladar sus ideas al lienzo. Sin embargo, busca mantener la memoria del proceso pictórico visible en sus obras finales.